Al-Anon se enfrenta al alcoholismo

La revista Al‑Anon se enfrenta al alcoholismo está diseñada para presentarles a parientes y amigos preocupados por la bebida de alguien más a los Grupos de Familia Al‑Anon y el concepto de alcoholismo o bebida problema como una enfermedad que afecta a todos en la familia.

Dr. Paul Schoenfeld, Psicólogo Clínico
Everett, Washington

 

Larry, un hombre de mediana edad, se sienta en mi oficina a hablar acerca de Al‑Anon —para los familiares y amigos de los alcohólicos—.

Él me cuenta su historia: «Recibí una llamada telefónica de la escuela de mi hijo cuando Joey tenía 14 años. Lo descubrieron bebiendo en la escuela con sus amigos. En ese momento, pensé: “Los muchachos son muchachos”, y no pensé mucho sobre el asunto. La progresión de la enfermedad es lenta, por lo que era difícil de ver. Más tarde, recibí una llamada informándome de que Joey había sufrido un accidente automovilístico. Había problemas legales y tratamiento ordenado por la corte —todo lo relacionado con el alcoholismo—. Asistí a una reunión de la familia en el programa de rehabilitación. Me recomendaron que fuera a Al‑Anon. Así lo hice —“soy hombre; si no puedo ayudar a mi hijo, ¿quién lo puede hacer?”—».

Lamentablemente, Joey murió. Pero Larry quiere que otros padres sepan que hay ayuda. Le pregunto cómo le ayuda Al‑Anon.

«Aprendí que el alcoholismo es una enfermedad. A mi hijo no le gustaba que lo juzgara ni que lo reprendiera porque bebía. Estoy seguro de que Joey sentía que yo había perdido el amor y el respeto que yo le tenía. Si yo no hubiera ido a Al‑Anon, hubiéramos continuado en guerra.

Aprendí a aceptarlo y a darle el respeto y la dignidad de tomar sus propias decisiones en la vida —para que se encargara de su propia recuperación, según se esperaba—. Pero eso dependía de él. Yo tenía que encargarme de obtener mi propio alivio. Aprendí que los problemas que yo tenía yo mismo los creaba. Es por esto que en Al‑Anon al alcoholismo se le llama “enfermedad de la familia”».

Al‑Anon ofrece una comunidad de miembros de la familia que luchan por establecer una relación de amor con su familiar enfermo, pero, al mismo tiempo, por no propiciar su enfermedad. Los padres, hermanos, hermanas e hijos empiezan a darse cuenta de que la dependencia del alcohol no es un defecto moral ni una elección, de igual forma que ninguna persona elige tener cáncer, asma o diabetes. Es una condición con la cual vive su ser querido.

Mientras hablábamos, compartí mi frustración como psicólogo. Todos los años, animo a muchos miembros de la familia a que asistan a Al‑Anon, pero sólo unos pocos lo hacen.

Larry dijo: «Si usted está pensando en ir a Al‑Anon, simplemente vaya; y asista al menos a seis reuniones antes de decidir que no es para usted. Simplemente siga viniendo. Yo ya tengo unos diez años de asistir. Tan solo es una hora o una hora y media de su día».

Al‑Anon les ayuda a los miembros de la familia a aliviarse. Ayuda a los miembros de la familia a volver a conectarse con el amor por el familiar enfermo.

C. Scott McMillin, B.A., CAC y Capacitador Clínico
Santa Fe, Nuevo México

 

«¿Por qué debería ir a las reuniones si yo no soy quien tiene el problema?» es una gran pregunta para la mayoría de los miembros de la familia. Después de todo, si su cónyuge tiene un ataque al corazón, usted no asiste a rehabilitación cardíaca. Quizá usted lea un poco o tome una clase, pero eso es todo. Usted no quiere comprometerse con nada más que eso, ¿o sí?

Si usted se relaciona con una persona alcohólica, la realidad es que sí tiene el problema. Usted no lo causó, y no lo puede controlar, y no puede cambiar el comportamiento del alcohólico —pero usted definitivamente siente los efectos de la bebida; y también sentirá los efectos de la recuperación—.

Usted puede pensar que todo se resolverá si la persona alcohólica va a tratamiento y le da seguimiento con reuniones de Alcohólicos Anónimos. Suena como un proceso simple. Pero no es fácil, y hay bastantes obstáculos en el proceso. Como miembros de la familia, ustedes están afectados. Ustedes eligen que los efectos sean positivos o negativos.

Si la persona alcohólica regresa a casa después de un tratamiento o de una reunión de A.A. y encuentra que usted está en las garras de la ansiedad en cuanto a que ella vaya a beber otra vez, eso es algo negativo para los dos. Si, por otro lado, usted ha aprendido a manejar esos sentimientos y obtiene apoyo por parte de otras personas porque está asistiendo a Al‑Anon, eso es mucho mejor para usted, como también lo es para la persona alcohólica que forma parte de su vida.

En Al‑Anon, entablará amistad con personas que comparten su experiencia y están dispuestas a escuchar. Usted estará muy adelante de la mayoría de los miembros de la familia, quienes todavía no tienen un lugar en el cual poder ventilar sus problemas con seguridad y escuchar sobre la forma en que otras personas utilizan el programa de Al‑Anon para encontrar soluciones.

Virginia Fowkes Clark, Ph.D., Psicóloga Clínica
Stow, Ohio

 

Muchas personas crecieron con un padre alcohólico y creyeron haber dejado eso en el pasado; sin embargo, eso a veces las deja afectadas en sus relaciones y en su trabajo. Otras se casaron con una persona alcohólica, pero no vieron la forma en que eso contribuía a que su matrimonio fuera disfuncional e infeliz. Algunas se casan con una persona alcohólica y se divorcian, una vez más pensando que con eso se deshacen del problema, pero se dan cuenta de que sus relaciones continúan siendo afectadas. Algunas están deprimidas, otras están nerviosas. Muchas veces, se presentan problemas de control.

Cada vez que alguien viene a consulta por primera vez, ya sea una persona adulta o un niño, obtengo un historial de la familia sobre enfermedades mentales y problemas de alcohol y de drogas. Si alguien vive con un alcohólico que actualmente bebe, y si esa persona está consciente en parte del problema que esto representa, la remito a Al‑Anon de inmediato. Si alguien se crio en medio del alcoholismo, puedo esperar unas cuantas sesiones, hasta que asociar el alcoholismo con sus problemas actuales tenga sentido.

En todos estos años, he tratado de decirles a las personas varias cosas, pero últimamente les digo a mis clientes lo que observo: las personas que vienen a terapia y van a Al‑Anon, si lo necesitan, simplemente mejoran más rápido. De hecho, más de un cliente ha estado en terapia o con medicamentos anteriormente, pero cuando además de eso van a Al‑Anon, eso marca una gran diferencia. Después de sugerirles que vayan a Al‑Anon, les doy un ejemplar del horario de reuniones locales de Al‑Anon y un ejemplar de la revista Al‑Anon se enfrenta al alcoholismo.

Les insisto, si inicialmente no van, y sigo pidiéndoles que vayan. Una mujer, quien después de todo fue a Al‑Anon, más tarde me dijo que había ido solo para que yo dejara de pedirle que fuera. Eso cambió su vida y la vida de sus hijos, y ella continúa siendo miembro de Al‑Anon hasta el día de hoy.

Michael Yeager, B.A., LCDC, CAS
Houston, Texas

 

Les recomiendo asistir a Al‑Anon a los clientes que son miembros de la familia de personas alcohólicas. La participación en Al-Anon apoya el «trabajo» que realizan los miembros de la familia mientras están en terapia. Al-Anon también actúa como un programa eficaz de cuidados posteriores.

Al-Anon les ofrece a estas personas la oportunidad de ponerle fin al aislamiento al que ellas mismas se han sometido, el cual han asumido al vivir en un entorno familiar de adicción. Los miembros de Al-Anon se apoyan entre sí mediante muchas experiencias que cambian la vida. Las pláticas en las reuniones ayudan a los miembros a descubrir opciones y a la vez ellos pueden sentirse capaces de ser libres, flexibles y animados.

 Veo claramente que mis clientes se benefician de su participación en Al‑Anon al:

  • Desarrollar y mejorar su fortaleza interior y su autoestima.
  • Sentir sus sentimientos.
  • Reconstruir y asumir la responsabilidad de sus vidas.
  • Establecer límites saludables.

La terapia ofrece un entorno seguro para que los miembros de la familia lleguen al fondo de sus problemas de conducta y de creencias, los cuales son limitadores. La misma está disponible de vez en cuando, cuando las cosas se ponen difíciles. Sin embargo, Al-Anon actúa como hermandad que brinda apoyo para un mayor crecimiento y desarrollo para vivir a lo largo de toda la vida.

Una entrevista con Cynthia Moreno-Tuohy, BSW, NCACII, SAP, Directora Ejecutiva, NAADAC, Asociación de Profesionales en Adicciones, Alexandria, Virginia

Esta entrevista es una adaptación de la serie de audio-podcasts: First Steps to Al‑Anon Recovery, de Al-Anon Family Group Headquarters, Inc.

 


Pregunta: ¿Por qué es importante que los miembros de la familia del alcohólico reciban ayuda?

Respuesta: La familia tiene que lograr estar más saludable, ya sea que el alcohólico esté recibiendo tratamiento o se mantenga sobrio, o no. Sin embargo, cuando los miembros de la familia reciben ayuda e información, son capaces de proporcionar un sistema de apoyo y de ayudar a construir una red de seguridad en el hogar para ellos y para sus hijos. Cada uno de los miembros de la familia necesita sentir que tiene apoyo.

Parte de nuestros protocolos como profesionales en adicciones es examinar lo que está sucediendo con la familia. No queremos olvidar a la familia. La familia tiene que participar en una noche de información para la familia o en un programa de tratamiento de la familia, si está disponible en el centro de tratamiento. Allí también se habla de Al-Anon.

Si el alcohólico está o ha estado en tratamiento, la familia tiene que entender que el tratamiento controla la adicción, pero no la cura. La recuperación es un proceso diario continuo para los alcohólicos y sus familiares.

 

Pregunta: Los recién llegados a Al-Anon frecuentemente quieren saber cuál es la causa del alcoholismo. Quieren determinar cómo, cuándo, dónde y por qué su ser querido adquirió el problema de la bebida.

Respuesta: Hoy día sabemos que el trastorno del alcohol o de la adicción a las drogas es genético y que vamos a tener adicciones intergeneracionales dentro de las familias. También sabemos que el alcoholismo tiene sus raíces en causas ambientales tales como las conductas inadecuadas, la mala crianza de los hijos y las pocas habilidades de comunicación dentro de una familia por más de una generación o de múltiples generaciones. Así, un trastorno por consumo de alcohol puede ser a la vez una combinación de la naturaleza (genética) y la crianza (ambiental, psicológica, social o cultural).

Es posible tanto para el bebedor como para la familia recuperarse del trauma y de los patrones negativos que han experimentado. Consecuentemente, el cambio empieza dentro del sistema de la familia, y eso es lo que queremos ver. Queremos que las personas y las familias se vuelvan más saludables.

 

Pregunta: ¿Usted recomienda que los orientadores y terapeutas remitan los miembros de la familia a Al-Anon?

Respuesta: Por supuesto. El primer paso que debe dar la familia es entender que no tienen poder sobre el alcoholismo del bebedor. Ellos necesitan aprender qué asuntos y acciones pueden y no pueden tocar.

 

Pregunta: ¿De qué manera los miembros de la familia se benefician al asistir a Al-Anon?

Respuesta: Cuando la familia o alguien cercano a la persona que bebe van a Al-Anon, primero tienen que enfocarse en sí mismos. Luego, pueden empezar a aprender algunas de las habilidades y mejores maneras de acercarse al miembro alcohólico de la familia. La familia se vuelve más saludable y obtiene el apoyo que necesita al asistir a Al-Anon.

Gail Barker, LCPC

Orientadora escolar
Idaho

Hoy tuvimos nuestra reunión de grupo de Alateen, y tengo que decirles que me siento muy agradecida por Alateen. Este programa ha producido un cambio increíble en la vida de estos estudiantes. Muchos de ellos compartieron sobre la forma en que ahora se están llevando mejor con sus familiares ―tanto con los miembros de la familia que beben como con los que no beben―. Muchas veces escucho decir que este es el lugar seguro que ellos tienen en su vida, para poder compartir todo lo que tienen en la mente, donde los demás no los juzgarán, no comentarán, ni se enojarán.

Es asombroso ver la transformación de estos estudiantes. Los veo pasar de adolescentes abatidos, enojados y desesperanzados ―tratando de lidiar con el alcoholismo en la familia― a sentir y encontrar poco a poco paz, esperanza y fortaleza de los demás, a amarse el uno al otro y a ser felices. Eso me encanta. Les da a ellos la seguridad y la esperanza que una orientadora no les puede transmitir. Es un proceso de grupo y un proceso inspirado, y tener esta oportunidad en la escuela es increíble, ya que en su mayor parte estos muchachos no podrían llegar a una reunión nocturna en la comunidad. La vida en sus hogares con sus familiares alcohólicos es tal que no podrían obtener transporte en la noche ni sentirse libres de hacerlo.

Alateen les brinda apoyo, es seguro y estable. Los muchachos de familias alcohólicas no conocen la estabilidad, pero en Alateen aprenden a confiar. Alateen influye en su perspectiva, en su autoestima, en sus calificaciones escolares, en sus relaciones con amigos y familiares, en su confianza, en su capacidad para mostrar preocupación por los demás, en su paciencia, en su tranquilidad ―en tantas cosas que probablemente no puedan obtener en ningún otro lugar―.

Los estudiantes preguntan si Alateen estará en su próxima escuela cuando se mudan a otro lugar o cuando van a la secundaria. Eso es una red de seguridad para ellos. Ellos cuentan con la misma, y me siento muy agradecida de que hayamos podido lograr que Alateen esté en tantas otras escuelas.

Aprecio mucho a los Padrinos de Grupo de Alateen que están fielmente aquí todas las semanas. Los miembros de Alateen los aman. Siento una enorme gratitud por el programa de Alateen. Conozco sin duda los cambios que el programa ha realizado en la vida de estos muchachos ―cambios e instrumentos que permanecerán con ellos e influirán en su vida entera―.

Diane M. Warshofsky, MACC, LMFTA, LPCA
Terapeuta de Parejas y de Familia
Winston-Salem, Carolina del Norte

 

Cuando trabajaba con personas alcohólicas en recuperación, empecé a ver cómo sus seres queridos cuestionaban, sin saberlo, el estilo de vida en su sobriedad. Esto me llevó a invitar a su pareja a terapia con el fin de aclarar mi papel como apoyo a la relación en su totalidad. En este proceso, me di cuenta tanto del dolor compartido dentro de la relación, como del dolor individual de cada miembro de la pareja en relación con problemas de confianza, culpa y vergüenza.

Los matrimonios y las familias pueden deteriorarse con el tiempo, ya que los episodios de dolor no reconocidos se acumulan debido a la necesidad de sobrevivir ante la crisis presente. La ausencia de una crisis es extraño durante la recuperación. La mayor parte de la gente no es consciente de que incluso los cambios «buenos» pueden causarle sufrimiento a la pareja o a la familia. He encontrado que es útil proporcionar sesiones tanto para las parejas como para las personas individualmente. El objetivo es normalizar su experiencia individual y colectiva, así como explorar las necesidades que tienen en la relación y de fuentes de apoyo externo.

Igual que Alcohólicos Anónimos, Al‑Anon brinda un lugar seguro para que uno reciba fortaleza y esperanza mediante la experiencia de otras personas. Esto complementa mi enfoque de la responsabilidad que tiene cada persona de cuidar de sí misma. Las parejas que ya no se sienten solas en sus circunstancias pueden permitirse cuidar de sí mismas dentro y fuera de la terapia. Este tipo de apoyo puede conducir a cambios que benefician al individuo, así como a la relación. No todas las relaciones sobreviven, pero las que sí sobreviven, tienen un conocimiento práctico de cómo separar las necesidades individuales de las necesidades de la relación.

Sin la experiencia compartida en Al‑Anon, creo que la terapia no sería tan eficaz. Como profesional, estoy muy agradecida por el apoyo que mis clientes reciben en Al‑Anon, a medida que camino junto a ellos a lo largo de una parte de su viaje hacia el alivio.