¡Todos son bienvenidos!

Creo que muchas personas no están seguras de si están donde deben estar cuando llegan por primera vez a Al‑Anon. Sé que yo no creía que estuviera donde debía estar, pues ya no estaba viviendo con un alcohólico y no había vivido con él durante muchos años. Me crie en medio de la enfermedad familiar del alcoholismo, y más tarde me casé; luego me divorcié de un alcohólico. Hoy me siento inmensamente agradecida de que mi primera Madrina me ayudara a ver que los hijos adultos de personas alcohólicas son bienvenidos en Al‑Anon.

Muchos miembros de Al‑Anon que también son miembros de A.A. no están seguros de si son bienvenidos. Eso me entristece, pues Al‑Anon es para cualquier persona que se vea afectada por la bebida de otra persona, y eso incluye a las personas alcohólicas. Creo que se requiere mucho valor por parte de los alcohólicos para entrar a las salas de Al‑Anon. En especial, creo que se requiere mucho valor por parte de los miembros antiguos de A.A. para presentarse en las salas de Al‑Anon, donde no están seguros de si son bienvenidos, y empezar como novatos en un programa diferente. Para eso se requiere un alto grado de humildad y de receptividad al cambio.

Gracias a que los miembros de Al‑Anon que también son miembros de A.A. se presentan y comparten sus viajes en Al‑Anon conmigo, he podido superar el temor que me da estar alrededor de personas alcohólicas. El conocer miembros de Al‑Anon y Alateen que también son miembros de A.A. que están sobrios en la recuperación, ha sido un regalo para mí. Yo aprecio cuando los miembros de Al‑Anon que también son miembros de A.A. se abstienen de revelar, durante la reunión de Al‑Anon, que también están en A.A., porque es importante mantener el enfoque en la perspectiva de Al‑Anon y mantener la reunión segura para los recién llegados. Algunos recién llegados se sienten aterrorizados con los alcohólicos, ya que la persona  alcohólica con la que viven es violenta, y todavía no han tenido la oportunidad de darse cuenta de que no todo alcohólico es violento ni de que los alcohólicos sobrios no son iguales a los alcohólicos que beben.

Algunas de mis personas favoritas han llegado a la hermandad debido al consumo de drogas por parte de un ser querido, y no están completamente seguras de si están donde deben estar. La Encuesta a los Miembros de Al‑Anon 2012 informó que el «34% de los miembros de Al‑Anon fueron por primera vez a Grupos de Familia Al‑Anon porque un amigo o pariente tenía problemas de drogas. La encuesta también mostró que el 88% de esos miembros se dieron cuenta de que el abuso de alcohol también era parte del problema en general».

Si no recibimos con gusto a las personas ni les permitimos que encuentren su propio rumbo, ellas se perderán el regalo de la recuperación y nosotros nos perderemos de conocer algunas personas maravillosas.

Lo que me encanta de Al‑Anon es que todos somos bienvenidos y no hay policía de Al‑Anon. A todos se nos invita a encontrar nuestro rumbo a nuestro propio ritmo. Lo que a todos se nos pide hacer es practicar la obediencia a lo que no se puede imponer, lo cual se resume muy bien en Senderos de recuperación (SP-24), Cuarta Tradición, páginas 163-166. Es allí donde puedo ver la hermosa forma en que se creó nuestro programa para permitirnos la flexibilidad necesaria para satisfacer las necesidades de los miembros, mientras que se mantiene la singularidad de propósito, la cual es ayudar a las personas a recuperarse de los efectos de la enfermedad del alcoholismo.

De vez en cuando voy a una reunión en la que la gente lee las palabras de los Pasos y las Tradiciones de manera diferente de como están escritas. Esto suele ocurrir alrededor de las palabras «Dios» y «Él». Lo que me invitan a hacer cuando escucho que eso sucede es a que tenga tolerancia con las personas que están luchando con eso, y recordarme a mí misma que todos son bienvenidos, y eso incluye a las personas que están luchando con nuestros Legados. Si sucede de forma regular, puedo coordinar una reunión sobre las Tradiciones y encontrar una lectura que corresponda, o puedo encontrar otra reunión en la que el grupo practique las Tradiciones, y los Pasos y las Tradiciones se lean tal como están escritos.

Le estoy muy agradecida a Al‑Anon por todo el alivio y el crecimiento que he experimentado, y por la valiosa vida espiritual que obtengo al practicar el programa. A medida que me alivio, puedo dedicar mis energías a contribuir con el programa que me ha dado tanto. Siento un profundo deseo de hacer lo que me corresponde para asegurar que Al‑Anon sobreviva para las generaciones futuras, para que también puedan encontrar alivio.

En mi familia, la enfermedad está afectando ya a la próxima generación, y si ellos alguna vez encuentran la forma de llegar allí, quiero que las puertas de Al‑Anon estén abiertas. Recibir con gusto a los recién llegados, permitirles que encuentren su propio rumbo y decidan por sí mismos si están donde deben estar, y hacer lo que me corresponde para preservar los principios de la hermandad por medio del estudio y la práctica de las Tradiciones y los Conceptos, además de los Pasos, es una forma en la que puedo retribuir.

Anónimo
The Forum, marzo de 2014
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