Para padres
Para padres

Uno de los retos más difíciles en la vida es tratar de lidiar con el problema que tiene un hijo con el alcohol y las drogas. Mucha gente viene a Al‑Anon en busca del apoyo y la comprensión que necesita para manejar esta situación tan desoladora.

 

Vine a Al -Anon porque estaba muy enojado con un joven alcohólico. Él es el hijo de la mujer con quien estoy saliendo, y le está haciendo su vida ―y por lo tanto la mía― miserable. Quise aprender la forma de hacer que cambiara. También quise comprender lo que su madre estaba experimentando.

Y porque quería que ella fuera feliz, tuve que tratar de hacer que ella también cambiara.

Pensé que si podía mantener a mi hijo adolescente alejado de sus “malos” amigos, lograría ser sensato y dejaría de beber y drogarse. Pasé años de mi vida tratando de rescatarlo de sus malas decisiones. Era como si él caminara hacia un abismo profundo y oscuro y yo tratara de detener su caída, pero seguía empujándome hacia un lado para poder bajar. Yo escuchaba a escondidas sus conversaciones, lo castigaba con no dejarlo salir por todo lo que hacía y le rastreaba sus pasos día y noche. Nada sirvió.

He pensado en la relación con mi Poder Superior y en la relación con mi hijo. Esto es lo que me imagino que mi Poder Superior me diría: